Textos básicos‎ > ‎

Criptografía de Clave Pública

¿Cómo transmitir mensajes secretos asegurándose de que no serán comprendidos por un eventual enemigo? Tal es el objeto de la criptografía. En principio, el mensaje a transmitir tiene que codificarse previamente por medio de una clave que el emisor y el receptor mantienen en secreto. En general estas claves pueden ser fácilmente «invertida» por lo que sirve tanto para cifrar el mensaje inicial como para descifrar el mensaje cifrado. En tal caso, que es el clásico, el emisor y el receptor comparten un mismo secreto, la clave que sirve para cifrar y descifrar. El principio de la criptografía de clave pública, inventado en 1976 por Whitfield Difffie y Martin Hellmann, de la Universidad de Stanford, es muy distinto.[1] El método supone que la clave del cifrado no puede ser fácilmente invertida para hallar la clave de desciframiento. La primera puede ser pública, mientras que solo el receptor puede conocer la segunda. La seguridad es entonces mucho mayor.

Supongamos que Alicia quiere enviar a Bernardo un mensaje secreto por medio de una clave pública. En tal caso, Bernardo tiene que comunicar a Alicia una clave de cifrado que puede ser conocida por todo el mundo (es la clave pública). Alicia la utilizará para cifrar su mensaje, que luego envía a Bernardo. Para descifrar el mensaje en clave, Bernardo utiliza su clave privada, que es el único en conocer.


(H. Cohen, Mundo Científico/54; extracto)

[1] D. Diffie y M. Hellmann, IEEE Transactions on Information Theory, IT-22, 664, 1976.

Comments